sábado, 12 de diciembre de 2009

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cuales quiera?

El proceso de enseñanza-aprendizaje tiene como propósito el proporcionar conocimientos, desarrollar habilidades y lograr cambios actitudinales. Por lo tanto, las experiencias de aprendizaje que se planean y posteriormente se aplican varían de acuerdo con circunstancias concretas que se deben reconocer y tomar en cuenta (nivel de los alumnos, interés, tiempo y recursos disponibles, etc.) Es decir, que el facilitador adapta el curriculum al seleccionar como los alumnos podrán aprender, qué han de aprender y cómo averiguar si se han producido los aprendizajes esperados.

La aplicación de un curriculum, es decir, su adaptación, es la ocupación y responsabilidad principal de los facilitadores, pues son ellos quienes deben tomar muchas decisiones particulares que se necesitan para esto. Deben decidir sobre las experiencias de aprendizaje, pero con base en decidir previamente (y estas son las decisiones mas importantes), para cada grupo de alumnos, la manera en que pueden ser alcanzados los resultados de aprendizaje establecidos o si se tienen que hacer modificaciones a estos en algún sentido (incrementar su complejidad, alterar sus secuencia, etc.)

Definitivamente no, el aprendizaje no se puede medir en base a simples preguntas y contenidos cualesquiera, esto no se daría ni con una educación conductista, ya no utilizada ni recomendable en nuestra práctica educativa. Se entiende como aprendizaje educativo al proceso que realizan los estudiantes para conseguir el logro de los fines educativos que pretenden y se desarrolla en un contexto social y cultural, que se produce a través de un proceso de interiorización en el que cada estudiante ajusta los nuevos conocimientos en sus estructuras cognitivas previas. Ahora los contenidos son conceptuales, cognitivo-factual, procedimental y valorar, estos contenidos forman parte de un currículo, que es el conjunto de objetivos, contenidos, métodos, experiencias y procesos de evaluación de un plan educativo que se organiza y lleva a cabo con la finalidad de desarrollar determinadas competencias en las personas que lo siguen. Igualmente entendemos que al aprender el ser humano se transforma y es por eso que se ha dado la evolución, y el progreso de la sociedad, sin embargo hablando del aprendizaje se le ha dado más importancia a los contenidos y a los procesos de enseñanza-aprendizaje y no en la identidad personal y el proceso de transformación del sujeto.

Esta afirmación se ve apoyada en la reflexión de la lectura de Xavier Vargas Beal, la cual nos muestra la problematización en que la nueva exigencia educativa es: desarrollar competencias y hacerlo a partir de aprendizajes significativos y situados en la realidad. Donde el interés principal al desarrollar la investigación fue el de resolver la pregunta ¿Cuál es la relación estructural entre el desarrollo de las competencias y el aprendizaje significativo y situado? Para el estudio especifico: la construcción del conocimiento, y el objeto socio-profesional concreto: los procesos de enseñanzas-aprendizaje en el nivel de educación superior.

La interacción entre" facilitador y alumnos debe estar orientada más al desarrollo de sus habilidades y capacidades operacionales que a contenidos arbitrariamente seleccionados; de esta manera no sólo se potencializa el desempeño de la persona, sino su propia capacidad para seguir aprendiendo y la autogestión que garantiza ir mejorando al propio ritmo, la competencia para la vida y el trabajo es decir que se busca la disposición y la motivación necesaria para que el estudiante busque sus propias herramientas para enfrentar la problemática de la vida La construcción del conocimiento se garantiza al poner en conflicto cognitivo la organización de los esquemas de entendimiento de la realidad que todo estudiante tiene como estructura fundamental para orientar su propia adaptación a la vida, también en la acción es que el estudiante opta por un modo de estar en el mundo al aprehenderlo con “h”, al apropiarse de él de un modo especifico y el conocimiento tome un sentido singular y propio para cada estudiante. Hace suyo alguna parte del conocimiento todo esto quizás para poder familiarizarse y se esta manera sentir que también el puede aportar.

Para el desarrollo de competencias Xavier Vargas Beal deja claro que no se debe confundir las del ámbito empresarial con las competencias educativas, el desarrollar competencias no significa ser competente en alguna tarea en particular, que es lo que se pretende cuando se capacita a un empleado, en el enfoque educativo va más allá de preparar o capacitar a los alumnos en algo, y mientras no nos quede claro, es en vano la construcción de programas basados en competencia. También aclarar que ser competente es diferente que ser competidor, aquí el segundo está inmerso en ganar o perder, y el ser competente refiere a unas capacidades que aun siendo operativas, se encuentran articuladas sustantivamente con distintas formas del saber.
Si el aprendizaje significativo habla de un alto grado de congruencia entre el conocer, el ser y el hacer del alumno, sólo un alto grado del mismo tipo de congruencia en el facilitador puede proporcionarnos la enseñanza significativa correspondiente, para el estudiante, aunque en distinto grado, en tanto son aprenhendizajes con “h”, al desarrollar competencias por las mismas razones que se desarrollaron estas, se desarrollan otras competencias igualmente significativas mediante las cuales el estudiante resuelve su realidad personal.

Se concluye que siempre debe existir la relación estructural entre el desarrollo de las competencias, el aprendizaje significativo y el aprendizaje situado, y que la competencia es la capacidad para movilizar saberes en un contexto determinado en la acción y con éxito, para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos.
Saber conocer y saber hacer resuelve la tarea humana de saber el qué y el cómo, pero para resolver social y éticamente con quién y para qué, se necesita saber convivir y saber ser, para atender los valores de la humanización y atender reflexivamente la dirección socio-evolutiva de la especie.

Aprendizaje y enseñanza se unen así en la exigencia común de congruencia por parte de los sujetos que participan en la relación didáctica, y se diferencian de manera muy precisa cuando, buscando la autogestión, asume cada participante de manera consciente y comprometida su responsabilidad: el alumno, conducir y desarrollar su aprendizaje y formación; y el facilitador propiciar el logro de los mejores resultados de los procesos del alumno.

2 comentarios:

  1. hola
    Es cierto lo que dices que no se debe confundir ser competente en el ambito laboral y en el educativo, pero como le haces por ejemplo cuando por ejemplo en el caso del edo de chihuahua, las maquiladoras(ind privada) tienen su propia universidad de tecnicos en las cuales unicamente enseñan lo que ellas necesitan.....eso no se vale!!

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  2. Hola Ondulia es cierto que son los facilitadores los responsables de buscar las experiencias correctas para sus alumnos, debemos de tomar en cuenta necesidades que ellos tienen de acuerdo a sus circunstancias, de acuerdo a su realidad y llevarlo a buscar esas experiencias de vida.

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